Una vez, un padre y una madre decidieron que necesitaban un descanso, y quisieron salir por la noche. Tenían hijos, por lo que llamaron a su más confiable niñera para que los cuidara. Cuando ella llegó a casa, los niños estaban dormidos ya, por lo que ya no tenía mucho qué hacer. Nada más se aseguró de que los niños estuvieran bien y se sentó.Después de un rato, se había aburrido, y encendió la televisión para pasar la noche más rápido, pero la televisión de abajo no tenía cable (los padres no querían que sus hijos vieran demasiada TV). La niñera los llamó, les preguntó si podía ver la tele en su cuarto, y dijeron que estaba bien. Pero... también les pidió otra cosa. Les dijo que si podía cubrir con una sábana la estatua del ángel que estaba fuera de la habitación, o al menos, cerrar las cortinas, porque era algo bizarra y la ponía nerviosa.
Hubo un corto silencio en la llamada. Después de unos segundos, el papá dijo: "Saca a los niños de la casa. Llamaremos a la policía... no tenemos ninguna estatua de un ángel".
La policía encontró a la niñera y los niños muertos fuera de la casa, por causas inexplicables. No se encontró ninguna estatua.
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